La Nacionalidad Mexicana
Dr. Leonel Pereznieto Castro*
Mexican nationality
Nationalite mexicaine
SUMARIO: I. Introducción. II. La nacionalidad desde diferentes perspectivas. III. Episodios Históricos. IV. La nacionalidad como vínculo social. V. Conclusiones. VI. Bibliografía
Resumen: En este trabajo el autor lleva a cabo un estudio histórico del desarrollo del concepto de la nacionalidad mexicana desde sus primeras constituciones, hasta la fecha, con base en ese estudio el autor muestra cuáles fueron las características de la nacionalidad en la constitución de 1917 y sus sucesivas reformas hasta llegar a la actualidad y cuál es su significado hoy.
Abstract: In this article the author give us a historical review of how the concept of Mexican nationality developments from Reglamento provisional político in its first constitutions, since to date, based on this study the author considers what were the characteristics of nationality in the Constitution of 1917 and Its successive reforms until reaching the current concept and what this concept means today
Résumé: dans cet ouvrage, l’auteur fait une étude historique de l’évolution du concept de nationalité mexicaine depuis ses premières constitutions; à ce jour, il montre quelles étaient les caractéristiques de la nationalité dans la constitution de 1917 et ses réformes atteindre le concept actuel et ce que dit aujourd’hui et ce que le concept signifie a nos jours
Palabras clave: en español: ESTUDIO HISTÓRICO DEL CONCEPTO DE LA NACIONALIDAD mexicana; SUS PRIMERAS CONSTITUCIONES (1824) La nacionalidad como vínculo social; reformas constitucionales; su significado hoy.
Palabras clave: en inglés: historical reivew of the concept of mexican nationality; since its first constitutions (1824) the nationality as a social link; constitutional reforms; the meaning of nationality today.
PALABRAS CLAVE EN FRANCÉS: étude historique de l’évolution du concept de nationalité mexicaine; Depuis la Constitution de 1917 comme un lien social; reformes constitutionels; CE QUE LE CONCEPT de la nationalité mexicaine SIGNIFIE A NOS JOURS
Introducción
La nacionalidad es un concepto que se ha analizado desde diferentes perspectivas, por lo que abordaremos primero de forma general para saber de qué elementos se compone y una vez expuesto lo anterior, con el concepto de la nacionalidad definido, abordaremos a la nacionalidad mexicana y con este propósito, expondré previamente algunos episodios de historia para entender cómo se formó y finalmente, entraré en el tema de las modificaciones en materia de la nacionalidad en México.
La nacionalidad desde diferentes perspectivas.
En primer lugar, tenemos un enfoque sociológico: el primero en hablar de los elementos sociales que componen a la nacionalidad fue Jean Jacques Rousseau (1762) quien se refirió al concepto de nación y aportó elementos que se pueden considerar básicos para la definición de la nacionalidad. Así nos dice:
La nación se forma como una comunidad de raza, idioma e historia, pero, sobre todo, la determinación de un grupo de individuos de permanecer unidos y alcanzar objetivos comunes.1
Podemos distinguir en esta idea a los elementos externos: una comunidad lo suficientemente grande para acometer tareas y esfuerzos colectivos, que los llevan a crear conciencia de sus objetivos comunes. Así tenemos los elementos externos: la raza, el idioma y yo agregaría un elemento implícito más: el territorio que es en donde el grupo se encuentra2. En cuanto a los elementos internos, según Rousseau, los más importantes: historia, comunidad y el ánimo de permanecer juntos y alcanzar objetivos comunes. Estos elementos, han contribuido a la formación del concepto de la nacionalidad actual.
Jurídicamente, al concepto de Nacionalidad lo definió el profesor Henri Batiffol a mediados del siglo pasado como: “La pertenencia jurídica de una persona a la población constitutiva de un Estado”3. Una magnífica síntesis; sin embargo, un autor de una generación anterior al profesor antes citado, y también profesor en la Facultad de Paris II. F. Lerebours – Pigeonniére, nos dice: que se trata de “La calidad de una persona en razón del nexo político y jurídico que la une a un Estado”4
Antropológicamente la nacionalidad tiene su origen en el grupo, la etnia y más tarde la sociedad, que se formaron preponderantemente con individuos de una misma área geográfica con rasgos raciales comunes y su incorporación al grupo fue una forma de sobrevivencia frente a depredadores y para proveerse alimentos mediante la recolección y la caza. La satisfacción de esas necesidades provocó que el grupo se comunicara al interior y se creara la lengua y símbolos comunes. Las actividades agrícolas y de caza del grupo se desarrollaron dentro de un área geográfica determinada lo que fue delimitando su territorio frente a otros grupos. Esa necesidad de permanecer juntos creó una historia común a través de su vida diaria, una identidad. Cuando el grupo creció fue necesario designar autoridades para ocuparse de los diferentes servicios, y de esta manera crearon las simientes del Estado como forma de transcendencia del grupo. Se requirieron entonces las reglas que se debían cumplir; así, la comunidad creció a lo largo de su historia, siempre influida por otras culturas y con frecuencia, con mezcla de razas; en este proceso la comunidad busca sus objetivos como nación y una identificación para de esta manera poder construir un Estado. Aunque este proceso es quizá demasiado esquemático, es también como único lo puedo explicar en pocas palabras.5
Desde otra perspectiva, la histórica, la nacionalidad nace con los estados nacionales que se formaron en el siglo XVI, Inglaterra, España y Portugal y a partir de ese momento Sociedad, “Nación, Etnicidad y Religión son cuatro elementos determinantes de la historia europea y mundial.”6 Se requirieron dichos conceptos para identificar a las personas que serían los integrantes de la sociedad en cada Estado. Sin embargo, el proceso de construcción del Estado no fue fácil, se debió luchar en contra de las estructuras medievales y especialmente negociar y convencer a los señores feudales para integrarse al nuevo proyecto nacional. Asimismo, se necesitó integrar al proyecto a una serie de grupos sociales que por la inexistencia de un Estado Nacional, llevaban a cabo una serie de funciones con total autonomía como fueron principalmente los gremios de la industria, del comercio, de la actividad mercantil como los Banquieri (gremio de los bancos) y los poderosos gremios de construcción, en especial los que construyeron las iglesias y catedrales, Lo importante es que con la nacionalidad, los ciudadanos de un Estado han adquirido un estatus semejante, que significa, al menos en este punto, una primera igualdad social y política, que el individuo alcanzó con el resto de los que integran la sociedad de ese Estado.
Francia, Alemania e Italia tuvieron un avance más lento en la construcción del Estado. La primera República francesa se constituyó en 1792 como prolegómeno a la Revolución Francesa. Se trató del inicio de una serie de regímenes parlamentarios y republicanos que se sucedieron hasta mayo de 1804.
En Italia la unificación se dio en 1861 con la proclamación del Reino de Cerdeña por el Rey Vittorio Emanuel y a partir de ese momento se constituyó Italia como un nuevo Estado Nacional; los nacionalistas que llevaron al Rey al poder fueron principalmente Giusseppe Garibaldi y Camillo Benso, conde de Cavour, quienes eran admiradores de Benito Juárez en su lucha contra la invasión a México del imperio francés y esa fue la razón por la cual adoptaron los colores de la bandera mexicana para la bandera de la unificación italiana y que aún siguen vigentes. Garibaldi en los tres exilios que tuvo vino a América y la recorrió. Por su parte, en Alemania con motivo del Congreso de Viena de 1815 se creó la Confederación Germánica (Bundeslander) una unión de las zonas que habían pertenecido antes de 1806 al Sacro Imperio Romano Germánico y en 1871 con la proclamación del segundo Imperio Alemán, el Deutsches Reich o segundo Reich se constituyó el Estado alemán.7
Un eje que cruzó a todos los movimientos europeos hacia la nacionalidad, es el vínculo que mantiene unida a una comunidad que en un primer momento encuentra intereses comunes y esa coincidencia formará la conciencia nacional, cuando esto sucede se crea un sentimiento de nación; a partir de ese momento se busca la construcción de un Estado, como instrumento para hacer trascender a la comunidad y alcanzar los fines que ya como nación se han fijado, expresados normalmente en una Constitución o Carta Magna. Y a su vez, el Estado identifica quienes son sus nacionales conforme al cumplimiento de los requisitos establecidos comúnmente en su Constitución y de ahí deriva quienes de ellos pagan impuestos y a quienes puede llamar el Estado a fin de formar sus ejércitos para defensa del territorio, como en caso de guerra.
Adrián Hastings, autor que ya hemos mencionado, nos dice:
“Una nación es una comunidad mucho más consciente de sí misma que una etnia y normalmente identificada por un corpus propio de textos escritos, posee o reclama el derecho a la identidad y a la autonomía política como pueblo, junto con el control de un territorio específico”.8 9
Sin embargo, en pueblos conquistados, como México, el proceso de formación de la nacionalidad fue diferente y más complejo. La sociedad colonial estaba fuertemente estratificada entre conquistadores y conquistados y estos a su vez, divididos en una amplia gama de castas. Los conquistadores impusieron una esquema social que en realidad era una estructura medioeval medianamente funcional en España, cultura que estaba dirigida a una sociedad uní racial, o casi como lo era la sociedad española del siglo XVI; sin embargo, aquí ese mismo esquema social fue aplicado a una sociedad multirracial que además debía ser reeducada en las creencias del conquistador: la estructura de la sociedad de la Nueva España quedó estratificada en una serie de grupos sociales por su raza y su nivel económico; éstos a su vez se dividieron en criollos, mestizos, indios y las castas con mixtura racial de razas negras y chinas traídas por el conquistador; la mezcla propició un proceso interracial; la pareja de negra con blanco, criollo con mestizo, y muchas otras, fueron mezclas que hicieron de la sociedad mexicana una sociedad mestiza, multirracial, como lo es hoy la sociedad mexicana. Un observador atento de nuestra realidad social en el siglo XIX, Alejandro de Humboldt (1804) nos dice:
Habiéndose verificado las emigraciones de los pueblos americanos constantemente de norte a sur, al menos desde el siglo VI al XII, es claro que la población india en la Nueva España debe componerse de elementos muy heterogéneos10.
Al existir tal variedad racial y proceder los individuos de distintos orígenes e incluso civilizaciones; el castellano no se hablaba en todo lugar y de esta forma resultó muy difícil encontrar elementos de vinculación que pudieran llevar a esa sociedad colonial variopinta a alcanzar objetivos comunes, sobre todo cuando, además, millones de personas estaban y siguen estando, excluidos del proceso social por la pobreza y la miseria en que viven11. Ciertamente se formó un grupo social sumamente distinto y solo no homogéneo económicamente, sino sumamente desnivelado lo que hizo difícil que esa sociedad pudiera constituir una nación, sobre las bases de igualdad, que se intentó de muchas maneras y en casi doscientos años, aún no lo ha logrado. El dedo de la historia apunta severamente a los malos gobiernos que ha sufrido México, a lo largo de su historia, con algunas contadas excepciones se han tenido gobiernos ineptos y corruptos, hasta la fecha.
II. Episodios históricos
Históricamente el tema de la nacionalidad mexicana, es muy amplio, pero intentaré reducirlo a cuatro episodios nacionales que por ejemplificativos nos ayudarán a tener una idea de su importancia. No nos interesa sustituir el papel del historiador, sino aprender de lo que los historiadores han descubierto y a partir de ahí poder formular generalizaciones válidas para entender mejor los principales aspectos y las condiciones en las que se desarrolló la Nacionalidad Mexicana objeto de nuestro estudio.
A. Primer episodio. Formación de la conciencia nacional
Hasta mediados del siglo XVIII se empieza a crear y hablar por primera vez de una conciencia mexicana, idea que promovieron los Jesuitas a través de la educación que impartían y con base en sus formaciones intelectuales y humanas que permearon a una buena parte de la sociedad colonial, sobre todo, por la humildad y buena fe con las que sirvieron a la sociedad y en especial a los pobres.
Los jesuitas humanistas del siglo XVIII pueden considerarse como los precursores de la formación de la conciencia nacional mexicana, para lo cual se señalan los aspectos más significativos de la ideología que prendió en la mente de los discípulos de estos religiosos como resultado de sus enseñanzas”12. Con estas ideas se fue dando la penetración de su ideología en todas las clases, especialmente en la de los criollos que fue decisiva para crear esa conciencia nacional. El Padre Francisco Javier Clavijero (1731-1787) fue un jesuita, historiador, docente y naturalista que escribió varias obras entre las que se encuentra “La historia de los Mexicanos” y en sus conclusiones refiere que la sociedad mexicana ha adquirido una conciencia nacional.13 Aunque el optimismo de Clavijero no tenía muchas bases porque él mismo ejerció buena parte de su vida en la enseñanza a los indios, que carecieron de esa conciencia hasta entrado el siglo XX; sin embargo, a este tema, las autoridades coloniales lo consideraban disoluto y por tanto, era castigado hablar de él, por lo que poco se hablaba o se difundía fuera de los ambientes donde los jesuitas hacían su labor.
No obstante, el sentimiento penetró, poco a poco en los círculos criollos que luego se extendió hacia grupos de la sociedad más numerosos como fueron los mestizos. Tan es así que en el Reglamento provisional político que emitió Agustín de Iturbide en 1822, quedó establecido que, “son mexicanos, sin distinción de su origen, a todos los habitantes del Imperio que, en consecuencia, del glorioso grito de Iguala, han reconocido la independencia”.14
De esta forma el sentimiento de la existente de nacionalidad mexicana brotó con fuerza durante el proceso de la independencia como un grito de guerra en contra de los españoles y más tarde, de forma plena en la Guerra de 1846-47, contra la invasión estadounidense y el consecuente despojo de la mitad del territorio nacional. Diez años más tarde otra invasión – ahora francesa, con el fin de instaurar en México, un imperio que pudiera balancear la fuerza de Los Estados Unidos ese ppias del n, que finalmente duró poco más de dos años; sin embargo, hay quienes piensan que esa conciencia nacional inició desde el siglo XVI:
Los nacidos en América y particularmente en la Nueva España fueron adquiriendo conciencia que tenían derechos sobre esta tierra, en tanto naturales de ella. Aquí se inician las disputas entre criollos y peninsulares que se mantuvo durante la colonia y que era tan evidente en los años previos a la independencia.15
Tener conciencia de derechos “sobre esta tierra”, no es, sin embargo, un sentimiento completo de la nacionalidad, como lo hemos descrito hasta ahora y que si llegó a ser una realidad como lo acabamos de mencionar en Reglamento provisional político 1822 de Iturbide, en el cual no importaba el origen de la persona lo relevante era ser habitante de estos territorios antes colonia española; el solo hecho de habitar dentro del territorio implicaba que la persona estaba contribuyendo a la consolidación de la Nación Mexicana que se fue adquiriendo, en los diferentes sucesos a lo largo del siglo XIX.
III. Segundo episodio, La Independencia.
Con motivo de la Independencia, por primera vez se habló abiertamente de la Nacionalidad Mexicana; sin embargo, al principio el concepto no fue claro y hubo una división en el movimiento, por un lado, el patriotismo criollo y por el otro, el creciente sentimiento de la nacionalidad en la sociedad.
Nos dice David Brading, historiador inglés e importante mexicanólogo:
El germen del sentimiento nacional se propagó, a principios del siglo XVII, hacia la idea del criollo como heredero desposeído y a la exaltación de la antigüedad indígena como el pasado significativo de los mexicanos.
La invención nacional criolla rescató el pasado indígena de sus estigmas de barbarie y diabolismo, transformó el mito indígena de Quetzalcóatl, en efigie fundadora de un cristianismo primitivo mexicano y consolidó el culto Guadalupano como prueba mítica de la preferencia de Dios por la tierra mexicana, oprimida por el dominio español.16
El estandarte de la Virgen de Guadalupe que enarboló el sacerdote José María Hidalgo y Pavón, como símbolo de unión de los mexicanos en contra de los españoles, hizo comprender a criollos y mestizos el sentido de nuestra propia unión expresada en el sentimiento de una nacionalidad común.
De esta manera con Hidalgo, se inició un movimiento de libertad que fue permeando a todas las capas sociales con el simbolismo de la creación de una nación autóctona frente al colonialismo español. A este respecto Héctor Aguilar Camín, nos dice:
Los motivos lentamente acumulados de esa nación pueden resumirse en cuatro rasgos: la exaltación del pasado azteca, la denigración de la conquista, el resentimiento contra los gachupines [españoles] y la devoción por la Virgen de Guadalupe.17
En los documentos libertarios por primea vez se manifiesta amplia y claramente el sentimiento hacia una nación mexicana, así López Rayón en sus Elementos Constitucionales (1811) esboza la formación de una nacionalidad mexicana; En los Sentimientos de la Nación, de Morelos (1813) en el punto noveno se refiere a los “Nuevos nacionales de la nueva Patria” sin plantear dogmáticamente la propuesta, abre posibilidades conforme al: art. 9: a que «los empleos los obtengan sólo los americanos»,18 y en el caso de los extranjeros propone, art. 10: «Que no se admitan extranjeros si no son artesanos capaces de instruir y libres de toda sospecha».19 Como puede observarse, la referencia a “Americanos” viene de la exclamación de Morelos la “América Mexicana” y que al mismo tiempo deslinda a un continente del otro, la América conquistada por un lado y allá, la España conquistadora de quien, como suele acontecer, se le culpa de todo lo negativo que tuvo sin mirar las partes positivas de la conquista, de esta manera el punto 9 hace por primera vez la distinción fundamental en el proceso de creación de la nacionalidad se da en términos pre lacanianos de alteridad: la eterna distinción entre nosotros los que habitamos los territorios antes de viniese España y los otros, los extranjeros. El yo y el otro.
En la Constitución de Apatzingán de 22 de octubre de 1814, denominada Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, en su artículo 13 se estableció un llamamiento, una arenga todavía más amplia en la que se identifican a los americanos como parte de una gran nación:
«Se reputan ciudadanos de esta América Mexicana a todos los nacidos en ella”.20 Es importante destacar en este documento cómo por primera vez, se habla del Jus Soli, uno de los fundamentos clásicos de la nacionalidad en general, principio que sigue vigente hoy en día; en México y varios países que aceptan ese principio; es decir, que los nacidos dentro del territorio, por ese solo hecho adquieren la Nacionalidad Mexicana.
Ya con una sociedad salida de la lucha de independencia, en la que confluyeron los sentimientos en pro de una nacionalidad mexicana, en la Constitución de 1824 se definió en qué consistía la nacionalidad mexicana y cuya estructura todavía ha estado vigente, al establecer las distinciones entre nacidos en territorio nacional (Jus Soli), los nacidos en el extranjero de padres mexicanos (Jus Sanguinis) y los “Avecindados” en México; es decir, los residentes extranjeros que puedan cumplir con las temporalidades y requisitos, para obtener la nacionalidad mexicana. Estos mismos elementos se repitieron en varios ordenamientos posteriores como lo fueron el Proyecto de Reformas constitucionales de 1840, artículos 7° y 8°21; los proyectos de Constitución de 1842, en el primer proyecto los artículos del 8° al 14°,22 y en el segundo proyecto los artículos del 4° al 8°23; las Bases orgánicas de 12 de octubre de 1843, artículos de 11 al 1324; Leyes Constitucionales de 1836, artículo 1°25; y la Ley Vallarta de 1886.26 La permanencia del concepto de la nacionalidad en todos documentos constitucionales, significa que durante el siglo XIX se trató de la expresión de los constituyentes en los que ya había penetrado el sentimiento nacionalista. Otro aspecto importante de este movimiento en la consolidación de la Nacionalidad Mexicana fue que estableció por primera vez un vínculo de unión entre criollos y mestizos y que a lo largo del tiempo fue desembocando en la Nacionalidad Mexicana…
IV. Tercero. La Constitución de 1857.
Edmundo O‘Gorman se refiere a “Las corrientes nativas del liberalismo mexicano”27 que se conjugaron en el tema de la nacionalidad desembocaron con toda nitidez en la Constitución de 1857, como respuesta a las invasiones Francesas de 1838 a 1839, conocida como “Guerra de los Pasteles”, posteriormente la invasión de 1846 por tropas estadounidenses y el despojo de la mitad del territorio nacional y diez años después nuevamente otra invasión, ahora, francesa con el propósito de sentar en la conducción de un imperio armado en la imaginación de Gutiérrez Estrada y quienes fueron con él a rogarle a Napoleón III traer a un emperador de la sociedad mexicana, noble europeo desorientado y sin conocimiento de las costumbres mexicanas, afortunadamente duró poco tiempo, casi tres años de guerra continua por parte del mermado pero heroico ejército mexicano luchando con un ejército moderno, profesional con cuyas tácticas y estrategias había conquistado una buena parte de Europa al mando del gran Napoleón. El ejército mexicano en cambio, siempre estuvo integrado por un ejército regular pequeño y, sobre todo, por tropas irregulares de patriotas mexicanos a los que el sentimiento de la nacionalidad los empujó a jugarse la vida por su patria invadida. Todos estos combatientes siempre estuvieron bajo el mando del Presidente de la Republica, Benito Juárez durante su vida itinerante por todo el país.
Después de la derrota que sufrieron las tropas francesas, nuevamente el Presidente empezó a despachar en el Palacio Nacional y volvió a tener mando del país con la mayoría de la sociedad mexicana en su favor. Benito Juárez, Melchor Ocampo, Ignacio Manuel Altamirano e Ignacio Ramírez, Calzada participaron en la redacción la Constitución de 1857, vivieron y fueron sensibles a las amenazas del presidente estadounidense James N. Polk de anexar el norte de Coahuila (Texas y Nuevo México) y, acto seguido, se desató la invasión estadounidense a México, con la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano, mediante una conquista ilegítima conforme al Derecho Internacional, abusiva, porque Polk y su grupo de truanes, sabían las condiciones de postración en las que todavía se encontraba México después de tanta guerra partidaria, tanta guerra ideológica.
Hay que recordar que durante la invasión trabajó el Congreso Nacional, sitiado con las tropas invasoras para que no quedara otra alternativa que dejarse arrancar esa mitad del territorio nacional, así el Tratado Guadalupe – Hidalgo fue aprobado y firmado sin tener México defensa posible frente una guerra de conquista a todas luces contraria al derecho internacional; y no se diga, en 1862, la otra invasión, ya mencionada, la invasión francesa con su emperador de opereta. Como proceso secular, la moderna nación mexicana es la resultante de la vasta ofensiva liberal contra las tradiciones comunales y corporativas heredadas de la Colonia, las cuales incluyen por igual a la Iglesia, a las mayorías indígenas y a las comunidades campesinas.28
Así “las corrientes nativas del liberalismo mexicano” a que se refiere O’Gorman se fundieron en la causa común de la conquista de la nacionalidad que fue esencial para la lucha en contra las invasiones extranjeras. Gracias al liberalismo, el nacionalismo mexicano permeó así, no solo entre criollos y mestizos, sino se extendió a otras capas sociales en donde el sentimiento nacional se extendió y amalgamó; se empezó a hablar de él en todos los círculos sociales29. Así en la Constitución de 1857 aparte de la definición del concepto de la nacionalidad en los mismos términos y estructura de la Constitución de 1824, en su Art. 32, fracción I se estableció: “Defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de su patria”.30 Max Weber nos dice: “No solo son cualitativamente muchos otros los motivos en los cuales se apoya que resultan efectivamente de la pertenencia a la nación” 31a la creencia y en la existencia de una “nación” propia, sino también la conducta empírica.
C. Cuarto. La Revolución Mexicana.
Aquí la nacionalidad es un sustrato que corre en diversas direcciones formas y posturas a lo largo y ancho de todas las fuerzas y grupos revolucionarios, de esta manera la nacionalidad mexicana, y quizá por primera vez con una plena conciencia nacional se creó el sentimiento de la nacionalidad tan es así que se manifestó una vez acabada la Revolución en diversas formas, incluyendo la poesía de Carlos Pellicer, José Gorostiza, Xavier Villaurrutia, entre muchos otros arte, con los murales de Rivera, Orozco y más tarde, Siqueiros y en la música con una amplia serie de compositores que pudieron traducir el imaginario revolucionario y su fundamento en la cultura prehispánica a través de su música32 En el ballet existe también una amplia lista de bailarines y bailarinas33 que conformaron desde entonces las raíces del ballet Folclórico de México y muchas otras escuelas de ballet En buena parte de la literatura el número de autores es muy grande pero se puede ver el efecto revolucionario que al extremo llevó a un numeroso grupo de poetas a aislarse dentro del grupo de Los Contemporáneos34, y así en múltiples expresiones de arte más que hacen por primera vez, que la nacionalidad mexicana sea un anhelo de convergencia en una sociedad profundamente herida y dividida por la Revolución y así se asienta en el Art. 30 de la Constitución de 1917,35 con la misma división estructural que se planteó que en la Constitución de 1824 y que se repitió en 1857: Son mexicanos por nacimiento, los nacidos en territorio nacional, los nacidos fuera, de padres mexicanos y los requisitos para los extranjeros residentes que deseen adquirir dicha nacionalidad.36 Si bien la estructura de la nacionalidad se ciñe a la planteada desde 1824, en realidad el cambio es cómo se van interpretando a través del tiempo. “Las corrientes nativas del liberalismo mexicano” que finalmente se fundieron en la causa común de la “conquista de la nacionalidad” que es el concepto que tenemos actualmente en México.
- Las reformas de 1934, 1969, 1974 y 1999.
La reforma de 1934 al Art. 3037 fue con objeto de ajustarlo y precisarlo a fin de establecer con claridad los dos principios sostenidos por el constitucionalismo del siglo XIX, las adquisiciones de la nacionalidad mexicana por el ius soli y el ius sanguinis; sin embargo, debieron de pasar 52 años para que se modificara de fondo el Art. 30 constitucional. Lo que indica que el concepto de la Nacionalidad Mexicana había quedado firmemente establecido desde 1917 y su modificación del 34; no obstante, la evolución de la sociedad mexicana requirió que se tomara en cuenta a la mujer en un doble sentido, como ciudadana y como parte de un proceso secular hacia la moderna nación mexicana que es el resultado de la vasta ofensiva liberal contra las tradiciones comunales y corporativas heredadas de la Colonia, las cuales incluyen por igual a la Iglesia, a las mayorías indígenas y a las comunidades campesinas transmisoras de la nacionalidad mexicana. En estas tendencias era únicamente el hombre el que transmitía la nacionalidad mexicana. Ahora la mujer puede hacerlo y en materia matrimonial, buscando la unión familiar, tanto la mujer como el hombre mexicano pueden hacer que el esposo o la esposa extranjera, por el acto del matrimonio tengan abierto un procedimiento privilegiado para obtener la nacionalidad mexicana. Se trata de las reformas que veremos a continuación.
La reforma de 1969, se hace eco de la tendencia sobre la igualdad de género y se modifica al dispositivo constitucional para igualar a la mujer al hombre y permitir que la mujer también transmita la nacionalidad por Jus Sanguinis, de esta manera quedó adicionado el párrafo II del Art. 30 constitucional en los siguientes términos:
Son mexicanos por nacimiento:
[ …] los que nazcan en el extranjero de padres mexicanos; de padre mexicano o de madre mexicana». (El subrayado es nuestro)38
Por su parte, en la reforma de 31 de diciembre de 197439 se confirma ese deseo de la igualdad de
géneros que en esa época ha renacido por todo el mundo y se establece en su exposición de motivos que:
Precisamente esta iniciativa enriquece la ideología libertaria y de solidaridad social de nuestra Constitución, ordenando la igualdad jurídica entre los sexos y enmarcándola entre los derechos a la educación y al trabajo; consagra la plena, indiscutible e impostergable igualdad de los varones y mujeres ante la ley, hace explícita una decisión de humanismo y solidaridad y recoge una demanda precisa e inequívoca de las mujeres. La elevación a norma constitucional de la iniciativa presentada, servirá de pauta para modificar leyes secundarias, federales y locales, que incluyen para las mujeres modos sutiles de discriminación, congruentes con las condiciones de desigualdad que éstas sufren en la vida familiar y colectiva. Por lo que se extiende la transmisión de la nacionalidad mexicana entre los dos miembros del matrimonio.40
Y así quedó establecido en el mismo art. 30, inciso B, fracción II, que:
Son mexicanos por naturalización […] la mujer o el varón extranjeros que contraigan matrimonio con mujer o varón mexicanos y tengan o establezcan su domicilio dentro del territorio nacional.41
En esta reforma se determina que el varón o la mujer extranjera – antes solo ésta – puedan optar por la nacionalidad mexicana, por el hecho del matrimonio que le permite al cónyuge extranjero
iniciar en condiciones privilegiadas, un procedimiento tendiente a adquirir dicha nacionalidad mexicana y así poder conservar la unidad familiar.
La Reforma de 199842 agrega otros elementos al concepto de la nacionalidad mexicana; y la moderniza y en algunos aspectos sale del esquema original de la adquisición de la nacionalidad establecido en 1824, La Reforma, establece nuevos aspectos, acordes con la realidad nacional e internacional; tales como, la nacionalidad mexicana no se pierde, – en todo caso se puede renunciar a ella – cuando se tenga otra u otras nacionalidades; también la nacionalidad mexicana se refiere a hijos nacidos en el extranjero que sean hijos de padres mexicanos, nacidos en territorio nacional, con lo cual, la nacionalidad mexicana se extiende limitadamente para millones de mexicanos que viven en el exterior y, finalmente, uno de los cambios fundamentales, es la posible adquisición de una doble nacionalidad. Con esta Reforma se dio un movimiento, aunque limitado hacia la modernidad de la materia.
D. La Nacionalidad como vínculo social
En estos términos y, en sus principales rasgos, hemos visto cómo se originó la nacionalidad en México y cómo evolucionó, pero también se le debe analizar desde otro ángulo que es el de su proyección internacional; es decir, una perspectiva más amplia; la nacionalidad como él un vínculo de enlace de la persona con su país de origen, cuando se encuentra en país extranjero. Existen diversas formas de visualizar este vínculo, pero esta óptica debe darse en función del estatuto que la persona adquiere con su nacionalidad y así se habla del Estatuto de la Nacionalidad que es precisamente a partir del cual el sistema internacional de reconocimiento jurídico de la persona, procede. También internacionales son los deberes estatales de reconocimiento de la nacionalidad de las personas que son nacionales de otros países. También internacional, es el deber de los estados de reconocer los Derechos Humanos de los extranjeros y dentro de estos se encuentra la nacionalidad, de esta manera, la nacionalidad es también el vínculo social y en algunas ocasiones, se transforma en un enlace político que permite a los mexicanos en el extranjero votar en los lugares fuera de México donde se encuentran.
Alan Knight, profesor de la Universidad de Oxford y gran mexicanista, nos dice:
Sea lo que sea que hace que los mexicanos tengan una “identidad nacional” característica, no se trata de un mecanismo heredado, biológico; es una especie de proceso sociocultural, comparable a otros procesos de “formación de identidad”, que moldean a las “identidades” genéricas, regionales, étnicas, ideológicas y religiosas. La identidad “nacional” no es más que una entre numerosas identidades, y con frecuencia está en competencia con ellas.43
La nacionalidad mexicana no deja de ser un parámetro a través del cual se mide la integración racial y social y, sobre todo, el desnivel de clases que aún subsiste en México; sin embargo, tal parece que la sociedad mexicana conoce y siente su nacionalidad, frecuentemente representada en eventos deportivos y otros momentos más solemnes como lo son las ceremonias de exaltación de sus símbolos patrios.
Hoy en día, tenemos como resultado de la Nacionalidad Mexicana diferentes extensiones y modalidades aparte del concepto tradicional que hemos visto y entre otras tenemos las siguientes:
- En primer lugar, el concepto de la nacionalidad a nivel internacional, en donde existe una decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso Nottebohm44 en la que quedó establecido el concepto de la nacionalidad a nivel internacional, en los siguientes términos:
La nacionalidad efectiva debe ser definida como el nexo jurídico que tiene como base un hecho social de relación, una solidaridad efectiva de existencias, de intereses, de sentimientos unidos a una reciprocidad de derechos y de deberes.45
Con lo que la CIJ dejó en claro que debe enfocarse el concepto de la nacionalidad de una forma práctica y vinculada efectivamente con la sociedad y el Estado que la otorga.
La nacionalidad de las personas morales, está enumerada en el Art. 25 del CCF que establece que serán personas morales y en la Fracción VII, se define a las personas morales extranjeras, por el hecho de haberse constituido conforme a las leyes mexicanas; sin embargo, la Ley de Nacio
nalidad en su Art.9 establece además del lugar de constitución en México y que en este país tenga su sede social.
- Por su parte la nacionalidad de las personas morales extranjeras está definida en el Art 8 de la Ley de Nacionalidad, en el cual se establece que se requiere que la persona social sea constituida en México y en este mismo lugar tenga el domicilio social46
- También tenemos la nacionalidad en aeronaves y embarcaciones, de acuerdo con la Ley de Aviación Civil Art: 45 y la Ley de Navegación y Comercio Marítimos Art.10 así como los procedimientos para obtener el pabellón mexicano como divisa y registro de su control por parte del Estado.
Conclusión.
En este breve recorrido por uno de los conceptos fundamentales del Derecho y de la sociedad mexicana, podemos advertir cómo a lo largo de doscientos años, el concepto de la Nacionalidad Mexicana ha evolucionado; hay que destacar que ya desde sus inicios partió de criterios sólidos como el que “La tierra haga suyos a quienes nazcan en ella”, principio que viene del Derecho Romano, que unido al “derecho de la sangre”: jus sanguinis o derecho de la sangre en donde la Nacionalidad tiene este vehículo para trasmitirse. También hemos visto diferentes extensiones y modalidades de la Nacionalidad Mexicana, lo que nos muestra de forma objetiva, su evolución; pero antes que todo, la Nacionalidad Mexicana representa un vínculo de igualdad en la sociedad mexicana siempre tan dada al clasismo También un sentimiento nacional que después de doscientos años nos sigue conmoviendo cuando lo expresamos. La Nacionalidad Mexicana ha sido y será lazo de unión entre todas las clases que integran a la sociedad mexicana de hoy; también es un símbolo que está vigente en el pensamiento de muchos mexicanos y que los inspira a seguir adelante.
Queda claro que hay avances jurídicos en materia de nacionalidad en México, aunque limitados. Ojalá que con las siguientes generaciones de juristas siga una sana evolución de la Nacionalidad Mexicana y pueda, entre otras cosas, llegar a ampliarse la transmisión de la nacionalidad para nietos en el extranjero. Hoy en día difícilmente se encuentra en el país a un individuo que no sepa que es mexicano.
* Profesor de carrera de tiempo completo en el Centro de Relaciones Internacionales. FCPyS. UNAM. Investigador Nacional Nivel
III. Correo: lpereznietocastro@gmail.com. Asesor externo del despacho Bufete Dávalos y asociados, CDMEX. El autor agradece el apoyo que recibió para este trabajo de la Srita, Cynthia Arias Castellanos, ex asistente del Sistema Nacional de Investigadores, la Dra. Yaritza Pérez Pacheco y el Lic. Iván Martínez Aguirre por la revisión del texto y sus observaciones al mismo.
1 Obras completas (1858-1895) Gallimard, París. 1998. vol. 2, p. 578
2 Por excepción hay grupos sociales que no tienen territorio común, como los gitanos o los kurdos o grupos que están en una diáspora como los judíos.
3 Batiffol, H. Aspcts philosophique du droit internacional privé. Ed. Dalloz, Paris, 1956, pág. .14
4 Droit International privé. Ed. Dalloz. París, 9ª ed. 1970
5 Con la ayuda de Ralph Linton y su obra “Estudio del Hombre” ed. FCE. 2006
6 Hastings, A. La construcción de las nacionalidades. Ed Cambridge University Press.2000, Traducción Cristina Piña, pág.11
7 El primer Reicht fue el primer intento de unificación de los estados alemanes por parte de Carlomagno, con El Sacro Imperio Romano Germánico (Heiliges Römisches Reich) sobre este tema se puede consultar el capítulo 3 “Federalismo en Alemania y México” de la obra de Sánchez de la Barquera y Arroyo, Herminio, La federalización de la política cultural en México:
¿Alemania como modelo?, México, UNAM-IIJ, 2011.
8 Hastings, ídem. pág. 14
9 Sobre este tema, consultar, Weckmann, L. La herencia medieval de México. Ed. El Colegio de México. 1984, dos tomos.
10 Ensayo Político sobre el Reino de la Nueva España. Ed. Porrúa. 2004. Colección Sepan Cuantos. N°39. Pág. 54
11 Para 2018 el 42% de la población total vive bajo la línea de pobreza nacional. https//es.wikipedia.org/wiki/Pobreza en México. (Consultado el 10.05.19)
12 Jáuregui de Cervantes, Aurora, Los Jesuitas precursores ideológicos de la nacionalidad mexicana. Ed. La Rana. 2004. Pág.11
13 En este sentido ver: Francisco Xavier Clavijero, un humanista entre dos mundos. Entorno, pensamiento y presencia. .Alfonso Alfaro y otros, Coordinadores. Ed. Porrúa. 2014
14 Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano, febrero de 1822.
15 Guerrero Galván, yLR y Castillo Flores, J. B. Art.30, Reseña histórica, en: Derechos del pueblo mexicano a través de sus constituciones, Ed. UNAM, SCJN, CNDH y otros. Pág.697
16 Brading, David, Los orígenes del nacionalismo mexicano, México, Ediciones Era, 1980. Citado por Héctor Aguilar Camín en “Notas sobre nacionalismo e identidad”, Nexos, 1 de julio de 1993, recuperado de: https://www.nexos.com.mx/?p=6803
17 Aguilar Camín, op. cit.
18 Sentimientos de la Nación, recuperado de: https://www.gob.mx/sedena/documentos/14-de-septiembre-de-1813-jose-maria- mórelos-redacta-los-sentimientos-de-la-nación
19 ídem.
20 Constitución de Apatzingán 22 de octubre de 1814. Disponible en: http://www.diputados.gob.m x/biblioteca/bibdig/const_mex/const-apat.pdf
21 Proyecto de reforma de la Nación Mexicana, su religión, territorio, condición general de sus habitantes, forma de gobierno y división del Poder Supremo, 30 de junio de 1840, recuperado de: http://museodelasconstituciones.unam.mx/1917/wp- content/uploads/1839/11/9-noviembre-1839-Proyecto-de-Reforma.pdf
22 Primer Proyecto de Constitución, 25 de agosto de 1842, recuperado de: https://www.cons titucion1917.gob.mx/work/models/ Constitucion1917/Resource/269/1/images/1er_proyecto_constitucion_25_08_1842.pdf
23 Segundo Proyecto de Constitución, 2 de noviembre de 1842, recuperado de: https://constitucion1917.gob.m x/work/models/Constitucion1917/Resource/269/1/images/2do_proyecto_constitucion_3_11_1842.pdf
24 Bases Orgánicas de la República Mexicana, 13 de junio de 1843. Recuperado de: http://www.diput ados.gob.mx/biblioteca/bibdig/const_mex/bases-1843.pdf
25 Constitución de 1836, recuperado de: http://www.diputados.gob.mx/biblioteca/bibdig/const_mex/const_1836.pdf
26 Ley de Extranjería y Naturalización 28 de mayo de 1886. Se puede consultar el texto de esta ley en: http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080047387/1080047387_100.pdf
27 Aguilar Camín, op. cit.
28 ídem.
29 En este sentido, consultar: La Vida en México de Madame Calderón de la Barca. Ed. Porrúa-Colección Sepan Cuantos. 2006.(Traducción y prólogo de Felipe Teixidor)
30 Constitución de 1824. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/biblioteca/bibdig/const_mex/const_1824.pdf
31 Economía y Sociedad. Ed. FCE, reimpresión de la tercera edición traducida al español.2016. pág.1112
32 como lo fueron entre otros: Silvestre Revueltas, Blas Galindo y José Pablo Moncayo.
33 Tal es el caso de Guillermo Ariaga y Amalia Hernadez que también supieron captar el sentido del cambio revolucionario en su ballet.
34 Carlos Pellicer, José Gorostiza, Xavier Villaurrutia, Bernardo Ortiz de Montellanos, entre muchos otros
35 Constitución de 1917, pp.151-152 Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/re f/cpeum/CPEUM_orig_05feb1917_ima.pdf
36 Ibid, p. 152
37 Primera reforma del art. 30, 18 de enero de 1934. Recuperado de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBibli o/ref/dof/CPEUM_ref_016_18ene34_ima.pdf
38 Segunda reforma del art. 30, 26 de diciembre de 1969. Recuperado de:http://www.diputados.gob.mx/Le yesBiblio/ref/dof/CPEUM_ref_069_26dic69_ima.pdf
39 Tercera reforma del art. 30, 31 de diciembre de 1974. Recuperado de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/dof/CPEUM_ref_079_31dic74_ima.pdf
40 Índice del proceso legislativo correspondiente a la reforma publicada en el diario oficial de la federación. El 31 de diciembre de 1974. https://www.sitios.scjn.gob.mx/constitucion1917-2017
41 ídem.
42 La reforma fue redactada por dos miembros de la Consultoría Jurídica Externa de la Secretaría de Relaciones Exteriores (Mtra. Laura Trigueros y Dr. Leonel Pereznieto Castro) y enviada al Congreso a petición del PRD para obtener más votantes residentes en Los Estados Unidos
43 Aguilar Camín, op. cit.
44 Sentencia de 18 de noviembre de 1953.
45 Pereznieto Castro, Leonel, Introducción al estudio del Derecho. Parte general, México, Oxford, 2001, pp. 26-28.
46 Sobre este tema se puede consultar: Pereznieto, L., “La Nacionalidad de las personas morales, El Foro, Revista de la Barra mexicana de Abogados, Quinta época, núm. 27, 1972, pp. 55 y sig.